2.21.2005

Prostitucion masculina


La prostitucion masculina florecio tambien en la ciudad de Edo, en otro barrio de la ciudad, cercano a los teatros. Habia mancebos para clientes masculinos, a menudo para monjes budistas. La zona se llamaba de hecho "mercado de niños". Algunos eran entrenados para, en su madurez, ser actores travestidos de teatro Kabuki.
Tambien habia mujeres entre la clientela de estos chicos publicos. Esta documentado incluso un caso en el que un matrimonio compro un chico para compartirlo.

Aunque la cultura japonesa es conocida por su tolerancia de la homosexualidad, no es correcto etiquetar esta practica concreta como "homosexualidad". Como en el caso de la antigua Grecia, descrito por Foucault en su Historia de la Sexualidad, se trataba en realidad de pedofilia entre un hobre adulto y un niño, y su encuentro sexual era asimetrico, como en la heterosexualidad.
En este sentido, es mejor considerar a estos chicos como constituyentes de un "tercer genero". Sin embargo, como demuestran las memorias de Yonosuke, la bisexualidad en hombres, en general libre de condenas sociales, estaba asumida. El lesbianismo, por otra parte, se mantenia en secreto en esta cultura dominada por los hombres, excepto en la pornografia, donde servia como fantasia sexual masculina.

No fue hasta el cambio de siglo que la homosexualidad fue clasificada como anormal, bajo la influencia de la sexologia occidental, pero el codigo cultural tradicional coexistio con esta nocion occidental durante largo tiempo. El concepto moderno de homosexualidad se establecio cuando gays y lesbianas intenalizaron el codigo medicalizado de la sexualidad y comenzaron a identificarse como anormales en el contexto de una sociedad homofobica.

Texto extraido del articulo "urbanismo y transformacion de la sexualidad: de Edo a Tokio" de Chizuko Ueno.